La creatividad artesanal ecuatoriana demuestra, una vez más, que nuestras raíces no solo se honran: se reinventan. El camino de Jonathan Pérez Ortiz, creador de Orrthiz, es testimonio vivo de ello. Desde su primera participación en la edición Orígenes 2023 de WEYA, su trabajo se convirtió en un punto de encuentro entre técnica, memoria y pasión.
Como Jonathan lo destaca, el acompañamiento, la capacitación y la formación continua que recibió dentro de nuestra comunidad creativa, transformó su práctica artesanal en un lenguaje de lujo ético y profundamente narrativo, abriendo paso a nuevas plataformas como Quito Fashion Week 2024, Ecuatextil 2025 y Dual Pasarela 2025.






Su más reciente logro, participar en la Guatemala Fashion Week 2025, confirma una expansión natural y merecida. Pero nada de esto ocurre sin raíz. Orrthiz es identidad viva: un hacer que viene del crochet, el bordado y la fibra natural. Como él mismo dice, “la artesanía no la estudié como teoría; la aprendí como lenguaje emocional”.
En Guatemala presentó “ADIÓS”, una colección íntima, es un tránsito espiritual dividido en cuatro etapas para soltar, arder, sanar y renacer; que convierten la vulnerabilidad en belleza. El duelo abre la herida; el fuego la transforma; la raíz da refugio y el florecer libera. Cada pieza respira emociones humanas universales, pero narradas desde una mirada profundamente andina y contemporánea.






Desde WEYA celebramos este nuevo hito de Jonathan que es parte esencial de nuestra misión: fortalecer una comunidad creativa que transforme el hacer artesanal en una fuerza internacional sin perder su raíz. Su camino apenas comienza, y nos honra caminar junto a él. Te compartimos sus palabras sobre su proceso creativo:
“Mi marca la inicie en el 2021, sin embargo, desde el 2023 con la mentoría de Weya, la capacitación constante y acompañamiento permanentemente de dicha plataforma he logrado transformar mi artesanía en moda de lujo formando parte de plataformas nacionales e internacionales de alto nivel como QFW y GFW”. Jonathan Pérez Ortíz


¿Qué significa para ti crear desde tu identidad?
«Crear desde mi identidad es un acto de honestidad. No diseño solo prendas: diseño capas de las historías sociales, de sus cicatrices, de nuestras raíces y de las emociones que atravesamos como sociedad. Para mí, la identidad no es un concepto abstracto, es un territorio vivo, hecho de memorias andinas, de rebeldía, de silencio, de ritual, de fuego. Cada colección es una forma de decir: “esto somos, esto fuimos, esto estamos aprendiendo a ser.” Crear desde nuestra identidad es atreverme a transformar lo que nos dolió en algo bello, y lo que mueve a algunos hacerlo en algo que pueda mover a más personas».
¿Cuál es tu formación o herencia sobre el “hacer artesanal” aplicado a tu desarrollo creativo?
«Mi formación es híbrida: técnica aprendida, sí, pero sobre todo herencia viva. Crecí rodeado de manos que saben tejer, bordar, hilar, transformar lo cotidiano en símbolo. Mi aprendizaje vino de observar cómo se sostiene un hilo, cómo respira una fibra, cómo un gesto repetido se convierte en arte. No estudié artesanía como teoría; la aprendí como lenguaje emocional. El crochet, el bordado, el trabajo con fibras naturales, el mimbre… son herramientas que me conectan con una memoria colectiva del Ecuador y, al mismo tiempo, me permiten reinterpretarla desde mi mirada contemporánea. Mi hacer artesanal no es nostalgia: es acto político y espiritual, es mi manera de honrar lo que me formó y de proyectarlo hacia un futuro más libre».
¿En qué te inspiras para desarrollar tus colecciones?
«Me inspiro en los procesos internos de nuestra sociedad que marcan la vida. En lo que nos duele, en la manera de sanar, en lo que se rompe y vuelve a nacer. Cada colección nace de un momento emocional cultural, una transición, un duelo, un renacer. También me inspiro en lo ritual, lo espiritual, lo ancestral. En la energía de los Andes, en los colores de la tierra, en los símbolos que cargan historias más antiguas que nosotros. Busco que cada colección sea un camino narrativo: del silencio al fuego, de la raíz al florecer. Mi inspiración final siempre es la misma: el cuerpo como territorio sagrado y la moda como un puente entre lo que somos, lo que sentimos y lo que decidimos dejar atrás».

Créditos de fotografías: @andresamayaphoto y @gtfashionweek.



